¿Es tiempo de renunciar?

10 síntomas que te dicen cuando emprender o al menos cambiar de trabajo (con ejemplos gráficos).

Vamos a centrarnos en el concepto de que un trabajo, adem

ás de dinero para vivir, es una fuente de retos y satisfacción, pero, ¿qué pasa cuando tu trabajo lejos de generarte emoción, alegría y entusiasmo es una fuente de angustia y estrés?, o ¿cuando sientes que que ya no cabes en tu oficina o experimentas abuso verbal, psicológico y hasta físico en el trabajo? Si estás pasando por algo así, lo mejor que puedes hacer es moverte de donde estas. Aquí te van los 10 síntomas que debes tomar en cuenta para tomar una decisión sabia al momento de renunciar o no.

TE CAEN MAL LOS DE LA OFICINA

Te molesta desde el jefe hasta los compañeros. Te irritan cosas que antes no te parecían tan graves y analizas todos sus defectos con lupa. Obvio, te sientes totalmente incómodo y hasta fuera de lugar, ya no haces nada por integrarte y por remar en la misma dirección.

YA NO TE APASIONA LO QUE HACES

Te cuesta trabajo levantarte en las mañanas para ir a trabajar, tus niveles de entusiasmo y compromiso andan por los suelos o hasta más abajo. Si no amas lo haces difícilmente darás los resultados que se esperan de ti.

TU TRABAJO ES ABURRIDO Y YA TE CANSASTE

Has pedido nuevas responsabilidades y retos y te parece que no te consideran capaz de asumirlos, a pesar de que eres comprometido y has dado resultados. Lo mejor antes de llenarte de moho y telarañas es ponerte a circular. No hay nada peor que estar en un trabajo en el que ya no estás prendiendo nada y en el que pasas el día entero en redes o hasta jugando solitario.

CERO RECONOCIMIENTO

Esta es una necesidad humana esencial y más cuando realizas bien tu trabajo. El reconocimiento que recibes tanto de tus jefes como de tus compañeros y colaboradores, puede resultar un fuerte antídoto cuando estás pensando dejar tu empresa. Cuando ya no te quieren ahí será lo último que vas a recibir, a pesar de dar buenos resultados.

TE TRATAN MAL

Puede tratarse de abuso verbal, acoso sexual o cualquier otro tipo de maltrato. Si eres víctima de intimidación o de cualquier abuso que te incomode, antes de levantar la mano para irte, levántala con los encargados de recursos humanos, quizá sean otros los que tengan que irse antes que tú.

TE ESTÁS DETERIORANDO FÍSICAMENTE

Ya sea por la tensión, el disgusto de trabajar ahí o el clima laboral que se ha generado, estás enfermo físicamente, no tardas en enfermarte también emocionalmente, si es que no lo estás ya. Colitis, gastritis, gripas frecuentes, irritabilidad y hasta ataques de ansiedad suelen hacerse parte de tu vida cuando es hora de cambiar de trabajo.

DEJASTE DE CREER EN LOS VALORES DE LA EMPRESA

Ya no crees más en la ideología de la empresa para la que trabajas, tus principios, ética y compromiso dejaron de ser compatibles con los de la organización. No hay congruencia entre lo que haces y lo que crees, ni con sus principios y lo que te piden hacer.

NO HAY EQUILIBRIO ENTRE TU VIDA PERSONAL Y LABORAL

Cada día inviertes más energía y pasas más tiempo en el trabajo, al grado de dejar hasta el final tu vida personal: incluidos aquí la familia, los amigos, el deporte y tus hobbies. Estás al borde del precipicio en todas las relaciones de tu vida.

MÁS TRABAJO, MÁS RESPONSABILIDADES Y MISMO SUELDO

Aunque en muchas empresas, antes de un aumento tienes primero que demostrar que puedes tener mayores retos, obligaciones y funciones, siempre, en un tiempo razonable, debes recibir un mejor salario y compensaciones. Si la compañía está bien y no ves nada claro habla, y si no recibes la recompensa que mereces, es tiempo de un cambio.

NO TE TOMAN EN CUENTA

Como parte de un equipo aportas dando ideas y soluciones, cuando ya no eres escuchado las cosas no están bien y sentirás que no eres parte del clan y que te están ignorando, al grado de que escuchan más a una silla que a ti. En el mundo corporativo esta es una de las señales más claras que se mandan cuando ya no necesitan a un empleado.

Si te identificaste con alguno de los síntomas quizás es tiempo de considerar renunciar, recuerda que los cambios siempre y seguramente renunciar puede ser mejor para ti que permanecer, pero cuidado, solo debes recordar que a donde vayas te llevas a ti mismo y si eres flojo, cero comprometido, conflictivo, no te gusta trabajar en equipo, tienes siempre mala cara y la peor actitud, el problema está en ti y no en la chamba y cambiar de trabajo no hará ninguna diferencia, mucho menos emprender.

Featured Posts
Recent Posts
Follow Us
  • Facebook Basic Square
  • Instagram Social Icon

©  2020 by Yo Emprendo Mi Vida.